Frase de la semana

"Para que nada nos separe, que no nos una nada."

Pablo Neruda.

lunes, 4 de marzo de 2013

43 Razones: Razón #5


43 Razones (Por las que deberíamos intentarlo):

Razón #5

Porque en el espectro de colores
de la cortina de mi ducha
donde algunos solo ven 8 tipos distintos de barras
otros (Yo incluido) verán 12.



Detalle de cortina

Juanjo Aguilar.

domingo, 3 de marzo de 2013

43 Razones: Razón #4


43 Razones (Por las que deberíamos intentarlo):

Razón #4

Porque probablemente
no habría poesía en mis "cesuras"
sin tus "hemistiquios".

Juanjo Aguilar

Mi Neurona Paranoide: "Arriba" y "Abajo".

"Arriba" (Versión previaje)







No estamos acostumbrados a mirar hacia "arriba". 

Tú barbilla apunta al cielo y la piel de tú garganta, compuesta por capas de una cebolla en descomposición, se tensa; tú mandíbula se tropieza por inercia.

Se perfilan edificios en el cielo, se perfilan edificios en el cristal manufacturado de otros edificios. Tú cabeza gira entorno a la nada. Te mareas.






No estamos acostumbrados a mirar hacia "arriba", menos aún desde un punto que antes ha sido considerado "arriba". 

Turbulencias, movimientos rítmicos "arriba" y "abajo" que confundirías con un viaje por carreteras con multitud de cambios de rasante.

"Abajo" se desdibujan puntos, vectores, líneas y planos. Los colores se confunden, toman un mismo matiz, la camiseta azul que lleva puesta la joven que trabaja en un sex shop a media jornada allá "abajo" ya no tiene color (aparentemente), la joven que trabaja en un sex shop a media jornada  allá "abajo" ya no existe (aparentemente). Todo se desvanece y solo tiene sentido el "arriba".

El cielo ya no es el límite.




No estamos acostumbrados a mirar hacia arriba, menos aún desde un punto donde no existe el "arriba" o el "abajo".

Pocos pueden describir lo que se sienten en este punto del viaje. 

Imaginemos pues que te sientes como una pulga dentro de una lavadora en pleno proceso de centrifugado, tú cuerpo se mece al ritmo del infinito, tú cabeza gira desorientada, tú sexo ya no tiene sentido, tú color ya no existe; tú ya no estás en este mundo.

El cielo dejó de ser un límite hace muchos kilómetros.




No estamos acostumbrados a mirar hacia "arriba", menos aún desde un punto situado tan "abajo" en las profundidades abisales.

Nadie puede describir con exactitud que se siente en este punto del viaje.

Allí donde la luz natural otorgada por el astro quizá no tan rey no incide, donde las estrellas del firmamento abisal (Llamemos firmamento abisal a un punto entre la máxima profundidad del abismo y la cota 0 terrestre) no son sino organismos luminosos subacuáticos; Aquí sin duda hay vida en las "estrellas".

El cielo bajo el cielo, una aparente paradoja, dejó de ser el límite de nada ya desde muy "abajo".

Juanjo Aguilar.

Licencia Creative Commons
Arriba y abajo por Juan José Aguilar se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

sábado, 2 de marzo de 2013

43 Razones: Razón #3


43 Razones (Por las que deberíamos intentarlo):

Razón #3

Porque las respuestas a preguntas infinitamente complejas
siempre llegan demasiado tarde. 

Juanjo Aguilar

43 Razones: Razón #2


43 Razones (Por las que deberíamos intentarlo)

Razón #2

Porque si no lo intentamos nunca sabremos
si lo hubieramos logrado.
Esto es un tópico, una obviedad.
Nacemos y crecemos;
nos preguntamos.

Juanjo Aguilar

viernes, 1 de marzo de 2013

43 Razones: Razón #1

43 Razones (Por las que deberíamos intentarlo)

Razón #1

Porque el amor (Solución de una ecuación irresoluble)
finge su existencia.

Juanjo Aguilar.

Mi Cuaderno Negro: Lo postpoético.



Hay una aparente paradoja en todo esto:
el agua es transparente pero oscurece la ropa,
hacemos cola en el fast food
(graffiti-comida), nos gusta la Nocilla,
el café aguado, el aire
que revuelven tus dedos y no vuelve, la vista
de la calle a través del cristal manufacturado.
Nos gusta lo que, existiendo,
no existe,
comprar camisetas blancas y zapatos caros,
silbar aquella canción de Roxy
fue la señal, nos gusta, sobre todo,
pensar el cielo en la tierra,
saber que tenemos razón para que
nos traiga sin cuidado tenerla.
Nos gusta comprar discos repetidos
de Esplendor Geométrico, vivir
una manzana más abajo de la cabeza de Newton,
(llovió y no quiero secarte el pelo, árbol de navidad de agua)
nos inquieta la pregunta: por qué los aviones
toman tierra y no derrapan, por qué los libros
son más altos que anchos, por qué el amor
(solución de una ecuación irresoluble) finge
su existencia.
Sabemos que el firmamento es cavidad resonante
de mensajes que se perdieron, y de aquellos que nos llegan
el emisor ha muerto. Sabemos la contradicción
de guerra humanitaria, que gana
quien derrama más sangre y después escucha
(graffiti-concierto) a Bach en los escombros del patio,
yo mismo a veces creo haber defraudado tanto
que me entregaría al cuerpo de cualquiera,
a lo que es pura ruina y carencia
y como el agua oscurece.
Me muero por piratear esta noche
los 50 gigabytes de tus pezones,
y qué más da Punk No Dead que Opus Dei Forever
si te imaginas que al final el cielo fuera sólo un anuncio
de papel Albal nos tararea Sr. Chinarro
en la ranura de tu sexo. Hay una aparente paradoja
en todo esto: envasado al vacío nos vendemos tiempo.


Agustín Fernandez Mallo

Juanjo Aguilar.